Roberto David Wolk  | Fotógrafo

Si intento recordar, no puedo precisar en qué momento llego la fotografía a mí, ya que mi padre y mi abuelo toda su vida se dedicaron a eso. Desde muy chico, estuve en los laboratorios, estudios, oficinas y todo el medio relacionado a este arte. Cuando cumplí 6 años me regalaron mi primer cámara, la que me sirvió para experimentar jugando. También empecé a imprimir en una ampliadora Chromega vertical a los 8 años, una experiencia única para esa época y más con esa edad. Tengo recuerdos gratos de esos tiempos donde todo me resultaba fascinante.

La primera vez que me senté frente a una computadora fue cuando tenía 4 años, mi viejo tenía dos para facturar en su empresa. Luego, incorporaron lo que hoy se llama una PC y no lo podía creer. En los 90 tuve la oportunidad de ver una PC de IBM con Windows y me enamoré por completo.

En el año 92 mi viejo me compró mi primer computadora personal. Venía incluido con una versión de Windows 3.1 y le adicione el Photoshop 2.0 que salió para PC justo ese año, de esta manera fui complementando de a poco la cámara con la computadora.

A los 18 años comencé a trabajar en la Post-producción de las fotos que sacaba mi padre, de alguna manera no dejaba de estar vinculado con la fotografía, y por mucho tiempo este fue mi sustento.

 

 

 

Los años que siguieron, trabajé en fotografía publicitaria de empresas junto a mi padre, tanto en la parte fotográfica como la parte de retoque o post-producción.

 

En el año 2009, me ofrecieron sacar fotos en un recital internacional, nada más ni nada menos que de Motorhead. Por supuesto, no lo dude ya que era mi posibilidad de poder plasmar dos de mis grandes pasiones, la música y la fotografía. El desafío no me resulto difícil para nada, ya que eran dos ramas que conocía muy bien y me apasionaban.

 

A partir de esa experiencia, me empezaron a contratar como fotógrafo y, poco a poco, comenzó a ampliarse el horizonte en relación a las propuestas laborales que recibía.

Así realicé producciones a distintas bandas de la escena de rock nacional e internacional. Recientemente, pude incorporar los tatuajes a mis producciones, otra de mis debilidades. El mundo del tatuaje que esta vinculado a retratar cuerpos y rostros, me condujo a una de las experiencias profesionales más interesantes que he tenido. Tuve la posibilidad de recorrer diversos lugares y retratar a su gente, sus costumbres y su estilo de vida.

En la actualidad me encuentro realizando muchos proyectos y trabajos con diferentes artistas y clientes, transitando un camino de búsqueda y progreso constante.